Casa de la Mina-Pradillos
Esta ruta, que consta de 8 Km., se puede iniciar desde Cómpeta por tres puntos diferentes que tienen su encuentro en el Collado de vuelta grande, en el que se unen el de la Gaviarra, que es el más antiguo y los del Collado y Casa de la Mina, estos con carácter secundario por ser más recientes.
Una vez que se unen, toman dirección NE hasta llegara la antigua Venta de Dolores o Ventorrillo MarÃa. Dejamos a la izquierda una pista que penetra en la Hoya de la Sima (Término Municipal de Canillas de Albaida) y proseguimos por el antiguo camino de arrierÃa que coincide con la vÃa pecuaria conocida como "Camino de Granada'. Después de caminar unos dos kilómetros, llegamos al callejón de los pradillos, llamado asà por el estrechamiento que producen las rocas a ambos lados del camino. Desde aquà se puede contemplar el barranco de Juan Rojo, el Cerro Verde y la Atalaya, magnÃfico morrión rocoso que sirve de referencia desde muchos puntos. A pocos metros de aquà llegamos a la Venta de los Pradillos, lugar de intenso tráfico en los tiempos de la arrierÃa. Esta finca, anteriormente de propiedad privada fine adquirida recientemente por el Ayuntamiento de Cómpeta a fin de proveer de agua a la ciudad, pasando a integrarse en el conjunto del monte "El Pina", de propiedad municipal. A escasa distancia se encuentra la Venta Cándido, igualmente abandonada y en estado semiruinoso. Sus corrales aún se mantienen en estado aceptable. A escasa distancia podemos encontrar el nacimiento de agua, en una caseta edificada cuya puerta es practicable, pudiendo aquà saciar nuestra sed.
Si se decide continuar esta ruta, hay que dejar el camino principal que nos llevarÃa al puerto de Cómpeta y adentrarnos en la provincia de Granada (también se puede llegar por allà al pico Lucero). Ahora seguiremos una senda que nos guÃa hacia la loma del Daire. En dirección Sur pasamos por el Tejar, llamado asà por que ahà se fabricaban las tejas y ladrillos macizos para la construcción de las ventas y casas que habÃa en los alrededores.
Llegados aquà tenemos dos opciones: una, seguir por la falda de esa loma hasta llegar a un respiradero de la tuberÃa de agua y seguir el camino del cortafuegos y dos, coger una trocha que nos lleva al mismo barranco Juan Rojo, donde se une con la pista forestal.
Es más aconsejable seguir por el cortafuegos por las vistas panorámicas que nos ofrece hacia el mar y hacia el Barranco del mirlo, pudiendo ser sorprendidos por alguna cabra montés en el camino.
En toda esta senda pueden contemplarse durante la primavera un gran número de plantas caracterÃsticas de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama, algunas de gran valor botánico por su carácter endémico.
Fuente: ConsejerÃa de Medio Ambiente de la Junta de AndalucÃaÂ



















